JADEPUFFER: el primer ransomware agentic autónomo ejecutado por un LLM
Sysdig descubre el primer ataque de ransomware ejecutado íntegramente por un modelo de lenguaje, sin intervención humana. El agente se autocorrigió en 31 segundos y demuestra que las vulnerabilidades clásicas de seguridad son ahora explotables a velocidad máquina.
BORRADOR — PENDIENTE DE REVISIÓN
La firma de seguridad en la nube Sysdig ha documentado el que consideran el primer caso de un ataque de ransomware ejecutado íntegramente por un agente de IA sin intervención humana. Bautizado como JADEPUFFER, el atacante es un modelo de lenguaje que actuó de forma autónoma: identificó un objetivo, explotó una vulnerabilidad, robó credenciales, cifró datos y dejó una nota de rescate.
Una vulnerabilidad parcheada... hace un año
El punto de entrada fue CVE-2025-3248, una vulnerabilidad en Langflow (herramienta popular para construir aplicaciones con IA) que permite ejecución remota de código sin autenticación. El parche estaba disponible desde abril de 2025 —más de un año antes del ataque— y CISA ya la había incluido en su catálogo de vulnerabilidades explotadas activamente. El parche nunca se aplicó.
31 segundos de autodiagnóstico
La evidencia más contundente de que no había un humano al teclado, según Sysdig, fue un instante concreto: el agente intentó crear una cuenta de administrador y falló. 31 segundos después, envió un comando corregido que diagnosticó el error, eliminó la cuenta rota y creó una funcional desde cero. Un humano tardaría mucho más en leer el mensaje de error, entender la causa y escribir un nuevo script.
Otro indicio: el código generado por IA incluía comentarios en lenguaje natural explicando por qué quería eliminar primero una base de datos concreta. Los atacantes humanos casi nunca escriben comentarios así.
1.342 entradas cifradas
El agente terminó cifrando 1.342 entradas de configuración y eliminando las tablas originales. La nota de rescate exigía Bitcoin y daba una dirección de Proton Mail. Pero la clave de descifrado solo se mostró una vez y nunca se guardó ni envió. Pagar el rescate no habría recuperado los datos. La dirección Bitcoin resultó ser un ejemplo bien conocido de la documentación para desarrolladores, probablemente extraído directamente de los datos de entrenamiento del modelo.
Conclusiones
Ninguna de las técnicas individuales era nueva. Lo nuevo es que un modelo de IA encadenó todos los pasos en una operación de extorsión completa y autónoma. Como señaló Shane Barney (CISO de Keeper Security): "No es ciencia ficción, es una gestión de credenciales fallida a velocidad máquina".